El Sendero sagrado del Yopo…Expedición amazónica

Más de 50 horas después y tras novecientos kilómetros de recorrido, al fin llegábamos al encuentro con nuestras raíces…
En esta cifra resumo de la manera más abstracta posible todas las vicisitudes que el equipo de mochileros integrados por la maestra Sirico Gil, el aguerrido Nelson Perozo y mi persona, Franklin Marchetti,   atravesamos desde nuestra partida de la ciudad de Puerto La Cruz, estado Anzoátegui –al oriente venezolano para mis lectores del extranjero- hasta la bien remota comunidad chamanica de  Caño Pendare, a tres horas rio arriba por las caudalosas aguas del Parguaza, imponente afluente del indomable Orinoco.
Nuestro objetivo principal era el establecer la llamada “Ruta del Yopo” con la cual lograr conectarnos con los poseedores originarios de esta sagrada medicina amazónica y en especial la que conocen nuestros hermanos mayores Piaroas, con quienes ya muchos han tenido contacto desde hace muchísimo tiempo.
En segundo plano debíamos encontrar a como diera lugar-y antes de que se agotaran por completo nuestros muy escasos recursos-, al reconocido chaman o hombre-medicina José Luis Díaz, representante originario de esta etnia venezolana asentada en plena la selva amazónica.
Aunque inicialmente nuestra agenda señalaba como destino el Monte Sagrado de Autana y al taita Bolívar como meta, una vez que llegamos a Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, nos pudimos informar con los baquianos de esta región que Autana se encontraba mucho más lejos de lo que inicialmente suponíamos, quizás tres o cuatro días más de tortuosos viajes entre ríos y andares a pie, por lo que las tres mochilas de suministros y equipaje unido a lo poco de efectivo que teníamos en los bolsillos nos indicaban que “por ahora” Autana era un lugar imposible, más aún cuando un sargento del ejército de apellido Vargas que amablemente nos orientó nos confirmó que debíamos tramitar un permiso especial para poder aventurarnos a esta región mágica del país.
Visto esto se nos recomendó que, como primer paso para conocer al Taita Bolívar y adentrarnos en esa parte mística de la medicina ancestral de nuestros hermanos indígenas debíamos encontrar un pariente suyo que es un taita reconocido, jefe del Centro Chamanico de Parguaza y que suministra el conocido Yopo en ceremonias a lo largo y ancho del país, y que por cosas del destino -que a veces sopla a favor de nosotros-, el Chaman estaba en la zona, es decir en su comunidad en “Caño Pendare”, pues, generalmente, se encontraba de gira por Venezuela u otros países donde es invitado con frecuencia para exponer  la cultura Piaroa y suministrar esta mágica sustancia conocida mundialmente como abuelito Yopo (Banipteriosis).
La etnia de los hermanos mayores Piaroas
Habitantes de la ribera del río Parguaza.

Los Piaroas, también conocidos como Wõthhã, son un grupo indígena de los bosques húmedos tropicales del estado Amazonas y el Distrito Cedeño, estado Bolívar.

Los piaroas tienen como hábitat la selva de galería de la cuenca del Orinoco hasta el piedemonte andino. Son cultivadores de yuca en régimen seminómada, se sabe que las vacas introducidas por los misioneros jesuitas redujeron desde hace siglos sus posibilidades agrícolas, de pesca y cacería. Sus kareka o chamanes continúan siendo algunos de los mejores conocedores del Yopo, uno de los alucinógenos más extendidos en la América Latina indígena.

Además de las actividades directamente dirigidas a la obtención de alimentos, un aspecto integral de su economía de subsistencia es la manufactura de varios artefactos tecnológicos: cestas, alfarería, madereras, tinturas, venenos, tejidos, mecates, antorchas, plumaje, collares, ceras, gomas, máscaras, cerbatanas, tela de corteza y totumas.

Esta industria nativa se basa en el conocimiento y uso de un gran número de plantas del hábitat Piaroa. Los artefactos no solamente son utilizados en los trabajos explotativos, domésticos y religiosos sino también constituyen la base de un sistema intercomunitario de intercambio por medio del cual los Piaroa obtienen también los bienes occidentales (los cuchillos, anzuelos, ropa, mostacilla, etc.).
Ariel, el niñito albino de Parguaza
Según la tradición oral, el territorio ancestral de los Piaroa es la zona interfluvial montañosa flanqueada por los cursos altos de los ríos Cataniapo, Marieta, Autana y Cuao.

Hoy día, el Alto Cuao, una zona cabecera de acceso difícil caracterizada por una topografía muy accidentada y cubierta por una capa densa de bosque, es uno de los últimos refugios de la cultura tradicional Piaroa.

Allí, los habitantes mantienen formas culturales relativamente autóctonas, tales como: asentamiento disperso y semi-nómado, una tecnología simple en la cual los artefactos tradicionales son todavía conspicuos, una economía de subsistencia, una red de microcircuitos de intercambios comerciales entre comunidades vecinas y la religión autóctona.

Otros Piaroas que han migrado río abajo son más transculturizados; ellos viven en comunidades nucleadas y sedentarias, están integrados a los mercados regionales, tienen contactos frecuentes con los pueblos criollos y han adoptado religiones occidentales.”

La noche más larga de nuestras vidas…
Llegamos al Cabo Pendare al filo de las cinco de la tarde ya cuando todos se preparaban para la faena de la cena. Luego de ser recibidos por todos los miembros de la familia Díaz, unas diez personas aproximadamente, nos sorprendió que ya nos esperaban desde el día anterior :
—¡Bienvenidos! El chaman nos dijo hace tres días que venía gente de la ciudad —nos dijo la esposa del taita desde la parte alta de la loma donde estaba asentada su vivienda. Por supuesto que nos sorprendimos de inmediato pues no existía forma humanamente posible que esa gente en ese rincón apartado del planeta pudiese saber que tres sujetos a más de seiscientos kilómetros de distancia se les ocurrió hace dos días agarrar unas mochilas y salir a tratar de dar con ellos.
Lo que si nos golpeó fuerte fue la noticia de que el chaman José Luís Díaz se hallaba de gira y aunque se esperaba su llegada en cualquier momento no podían darnos ninguna seguridad de su pronto arribo.
Esto en parte nos desmotivó, sin embargo siguiendo el lema de que “eso no es nada para un guerrero” decidimos montar nuestras carpas y relacionarnos lo mejor que pudiéramos con aquella humilde familia mientras tomábamos fuerzas para la larga espera del taita Díaz que por lo visto se avecinaba.
El anochecer de aquel primer día en la selva amazónica llegó tan de prisa que nos tomó armando aún las carpas donde pasaríamos los próximos tres días. La más grande sería para Nelson y mi persona, la pequeña y más cómoda para Yamilis, a quien ya todos llamaban “la maestra Sirico” (maestra de las estrellas según la lengua piaroa), pues desde su llegada esta joven docente amante de los misterios y de lo oculto se sintió atraída por la gran cantidad de niños de la casa y más aún de uno de ellos que padecía de algún tipo de retardo y como ella es profesional en el área de niños especiales llegó a la familia como enviada de Dios.
La suerte siempre nos había venido acompañando a lo largo de esta travesía y esa noche no sería la excepción. Un lejano zumbido de motor se comenzó a sentir a lo lejos proveniente del caudaloso río Parguaza  y como eco a aquel sonido todos los miembros de la familia salieron al borde del cerro que desde arriba se volvía una verdadera atalaya desde donde se podía contemplar gran parte del rio. Al cabo de unos minutos todos gritaron de alegría: ¡llegó Taita! ¡Llegó Taita!
A esta ola de alegría nos unimos de inmediato sin ocultar la emoción: ¡Llegó el chaman! Todos nos abrazamos de felicidad y corrimos a juntarnos a la familia para recibir al hombre de la casa.
Media hora después, una vez superada la pequeña loma en medio de la oscuridad, dando incluso un par de resbalones, José Luís Díaz, el gran chaman piaroa hacía su entrada a su hogar y con gesto amistoso levantó su mano para saludarnos, diciendo:  “Así que llegaron primero que yo, bueno están ya en su casa. Prepárense para conocer los secretos del Yopo cuando llegue la media noche.”
Nuestro Chaman José Luís Díaz
Dicho esto el taita entró a su casa a descansar, pues se veía algo cansado, luego supimos que su gira fue corta pero muy intensa, pues llevaba tres días dando medicina a varias comunidades de poblaciones cercanas.
Tres horas después y cuando el fuego ya tomaba cuerpo reapareció ante nosotros aquel hombre de baja estatura, de rostro ancestral y frente tan amplia como su corazón, pero ahora mostrando ese temple que los años dan a los sabios y  portando un pequeño canasto donde guardaba sus magisticos objetos. Estabamos ya sin saberlo a las puertas del Templo de la selva amazónica, el mismo al cual nos condujo el Camino del Yopo.
Fue aquí donde aquel indígena, heredero de los más profundos secretos de nuestros ancestros nos saludo de nuevo explicándonos en una lengua que resultaba un español con acento como chino, que su mujer y la familia entera agradecía la ropa y los alimentos que entregamos al llegar y que en correspondencia decidió comenzar el proceso de iniciarnos en el camino del Yopo esa misma noche.
Encuentro con el Chaman José Luís Díaz
Después de esto nos solicitó que nos pusiéramos de pie ante él. Acto seguido le pidió a Stella, “la maestra Sirico”, que extendiera su mano derecha y tocando su palma con sus dedos pulgar e índice cerró sus ojos para luego decir: Esta si es pura, es fuerte de espíritu, esta si puede conocer Yopo”. Luego, mucho después, se nos explicaría que nuestro chaman había penetrado el alma de la joven y logró ver que los ancestros de aquella bella maestra eran de sangre indígena, lo cual en el mundo chamanico donde nos encontrábamos resultaba un privilegio y generaba un trato especial.
Posteriormente siguió el turno de Nelson. Mi buen amigo quien es nieto de los indígenas de la etnia Guayú, del norte del Zulia, pasó la prueba sin mucho esfuerzo,  sin embargo  la respuesta del taita fue: “Tu no mucho, pero puede probar Yopo” y, finalmente, llegó mi turno. Coloqué mi palma hacia arriba, recuerdo que tragué grueso y el taita posó sus dedos sobre ella. De inmediato sentí una corriente que me dejó inmóvil por unos segundos, hasta que escuche de labios de aquel pequeño anciano esa sentencia que paralizó por completo mi corazón: “¡Este no sirve, es criollo!”
¿Se imaginan mi cara?
Pese a que mi abuela era nativa del estado Delta Amacuro y perteneciente a los Cumanagotos, por lo visto esa sangre se disipó en dos generaciones, pues el resultado de la evaluación inicial fue negativo.
—¡Tú no eres puro!¡Tú no sirve!
El Chaman  preparando el ambiente.
¡Na guará! –Pensé-, después de haberme echado semejante viaje, de polo a polo, más de novecientos kilómetros desde Puerto La Cruz hasta acá en medio de esta selva sin principio ni fin, habiendo dejado medio trasero entre autobuses, colas en camiones, curiaras, de haber enfrentado las aguas turbulentas del Parguaza,  ¡y ahora el chaman me raspó llegandito y dice que no sirvo!
Paciencia mi querido Solín–me dije.
Gracias a Dios que, como siempre,  en reparación logré ser aceptado y se me permitió conocer el Camino del Yopo. Esa noche, luego de las doce, sin lugar a dudas que quienes estábamos allí presentes, a los pies del chaman José Luís Díaz, probando su medicina ancestral, en ese mágico ritual, con todas las estrellas del universo asomadas sobre nuestras cabezas como testigos, la vida nos cambió radicalmente. Conocimos la Verdad.
Por haber realizado un voto de silencio entre todos los presentes no puedo narrar más de lo ocurrido aquella inolvidable y larga noche en la cual entramos al Templo Sagrado del abuelito Yopo.
Un día con los hermanos piaroas

El camino del Yopo conlleva a conocer parte de lo qué es la cultura de la comunidad Piaroa, su día a día, su rutina de cada mañana.
Rumbo al Centro chamanico.
Nuestra iniciación en el Yopo ya había sido aprobada desde la noche anterior por el Chaman, sin embargo aún faltaban dos pruebas más de acuerdo a lo que nos explicó la noche anterior. Durante esa mañana comentábamos entre nosotros cómo sabían todos que íbamos a llegar a ese lugar, y no salíamos de la sorpresa de las palabras de la señora  al recibirnos con la frase: “El chaman nos dijo que venía visita que los recibiéramos hasta que él llegara”.
En este tipo de comunidad patriarcal no se ve con buenos ojos que gente extraña llegue sin que el taita o cabeza de familia lo haya autorizado no obstante el propio chaman de antemano  y sin conocernos, ni habernos comunicado con él, ya había anunciado nuestra llegada. Luego nos enteraríamos que el chaman, días antes, había “soñado” con nuestra visita.
Fuimos recibidos como si se tratase de miembros de la familia que estaban de viaje y retornaron a su aldea. Nelson y Yamilis de inmediato hicieron entrega de la ropa y demás enceres que habíamos traído a la familia, pues ya el hermano Andrés –nuestro contacto valenciano que nos dio las claves para llegar al lugar donde podíamos dar con nuestro taita-;  nos había indicado en un email que debíamos ir bien preparados.
“lleven suficientes vainas, no sólo para ustedes, sino también para la familia del taita donde se quedaran”
"Sirico" ayudando con el rayado de la yuca amarga.
El despertar en medio del amazonas está precedido del caos que encienden en los cielos miles de guacamayos, loros y demás aves exóticas que tienen como tarea levantar al Astro Rey anunciando que la espesura de la noche se retira, como un parpado que se abre, así de rápido comienza la mañana en esta región del país.
Acto seguido el tronar de la madera que se rompe nos indica que ya las mujeres comenzaron la dura faena que representa cocinar para más de una docena de personas entre hijos, sobrinos y demás y eso sin contar que a la ya numerosa familia nos sumábamos nosotros.                           Eran doce y parió la abuela —pensé.
Un enjambre de miles de abejas recorría cada rincón de la cocina improvisada en un lateral de la construcción artesanal que representaba la casa principal, sin paredes y con un techo elevado a unos cuatro metros de altura.
Esas abejas parecían el escuadrón de limpieza pues, sin tocar ni molestar a los humanos, se posaban sobre cada objeto de la cocina. Rápidamente nos incorporamos en el quehacer diario que por lo visto era del dominio exclusivo de las mujeres. Ellas cortaban la leña, avivaban el fuego –pues no lo apagaban del todo el día anterior-, en fin las mujeres son el motor de esta y todas las familias piaroas.
Marchetti dandole duro a la leña.
Nelson y yo pretendimos ayudar con el corte de la leña lo cual resultó más difícil de lo que parecía de lejos y pese a que el hacha era filosa esos troncos nos parecían de piedra al punto que la india entre risas y algún tipo de chanzas que no entendí me quitó de nuevo la herramienta y en tres golpes secos destrozo literalmente aquel madero que momentos después iría a formar parte del fuego para el desayuno.
Otras mujeres, entre ellas la esposa del chaman, ya desde temprano se ocupaban de rayar la yuca utilizando para ello una primitiva tabla provista de puntas en su superficie y gracias a las cuales rayaban con suma facilidad este tubérculo con el cual elaboraban uno de sus principales complementos alimenticios: el cazabe.
Nelson preparandose para salir a pescar, solo por supuesto.
Mientras las mujeres resolvían lo relativo a la cocina, los niños  bajaban la pendiente de unos seis metros por el camino en zic zag para cargar agua fresca del rio Parguaza. Nos dimos cuenta que sólo consumían el agua del rio que cargaban al amanecer y al atardecer, el resto del agua que cargaban a lo largo del día se utilizaba para lavar enceres, entre otras cosas.
Los más adultos ya tenían rato que se hallaban a la orilla del rio pescando el desayuno. Lo hacían como verdaderos expertos, utilizando como carnada una fruta amarillenta que ellos mismos cultivaban. Al notar que nos despertamos nos  invitaron a pescar lo cual no rechazamos, aunque para ser franco en las dos horas que intentamos sólo sacamos del rio troncos y demás escombros del lecho acuático.
¡Nuestro desayuno listo para la parrilla!
—¡Puro palo es lo que pescan! —dijo uno de los niños en su dialecto.
Nelson disfrutando su desayuno.
La dieta diaria de esta familia básicamente dependía del rio. Se comía pescado al desayuno, pescado al almuerzo, pescado en la merienda y pescado en la cena, acompañado de sendos trozos de cazabe hecho por ellos mismos y que almacenaban en enormes sacos.
Se nos informó que también algunos miembros de estas comunidades vivían de la caza pero sólo aquellos que habitaban selva adentro y que les resultaba muy dificultoso llegar al río a pescar. Como carecen de sistemas de refrigeración debían comer de inmediato lo que pescan y de allí que la faena diaria  se vuelva rápidamente una rutina.
Cuando te encuentras lejos de todo, de la llamada civilización y únicamente dependes de la voluntad de Dios expresada en la abundancia que te rodea, en el rio, en el aire, en la tierra y en fin en la Pacha Mama uno aprende tarde o temprano a ser agradecido. Es el inicio del aprendizaje, el verdadero Camino del Yopo, el  “Tao”  de los orientales.  Es el religare verdadero, el volver a ser uno con Dios, pero un Dios que está presente el todo lo que te rodea y te permite seguir viviendo. Un Dios que te alimenta, que te enseña, que te abre sus secretos a cambio de un voto de respeto, de que tu vida se consagre a mantener el equilibrio vital de la naturaleza. El aspirante aprende junto a la familia del chaman a ser agradecido con nuestro Creador, con nuestra Tierra de Abundancia, con los que trabajan para que nuestro alimento llegue a nuestra mesa, con los que nos dan trabajo, con nuestros padres, madres, abuelos, abuelas, nuestros esposos y esposas, nuestros hijos  y nuestras hijas, con todas nuestras relaciones.
¿Rezamos nuestros alimentos? Para mí el comer sentado en la tierra y compartir mi pescado y mi cazabe con los juguetones niños insaciables de juegos y de risas se trata de aprender a Bendecir. Y vaya que uno cambia amigos, yo que he reprochado tanto como comen los otros, sus malos modales en la mesa, la mala costumbre de algunos de chuparse los dedos luego de comer, y aquí, en medio del amazonas me di cuenta que el secreto de existir trata de aprender a tolerar y a respetar el tiempo y momento de evolución de cada uno. Que si fulano quiere andar día y noche mostrando la barriga con la camisa hasta el pecho como respirando por el maruto –cosa que me produce nauseas-,  o que si come y se devora los dedos sin ninguna reserva, todo es parte de la evolución de cada cual. Dar el ejemplo, ser tolerantes.  
Reflexionar sobre qué nos damos y qué les damos a los que amamos. Como lo cocinamos, con qué sentimientos, con qué actitud servimos lo cocinado en la mesa para los otros y para nosotros. Mirar cada quien su propia intimidad amorosamente. Tampoco se trata de enjuiciarse uno mismo. No hacer juicios de uno ni del otro es parte del Ritual.
El mito de la bebida
Las hermosas  hijas del taita Díaz
Encontramos que la familia poseía numerosos árboles de merey con lo cual se tornaba agradable refrescarse a cada rato con el sumo de este delicioso manjar. Este fruto pasa a ser el refresco de esa comunidad. También las mujeres nos prepararon una bebida a base de cazabe y limón. Se toma el cazabe y se desmenuza dentro de una totuma o embace plástico, luego se le vierte agua de tomar –la que recolectan a las cinco de la mañana- y sobre este menjunje se exprime limón y el jugo de un merey, el resultado es una refresco bien nutritivo y de agradable sabor, nada de eso que uno lee por allí en internet de que estos indígenas toman bebidas que mascan y van echando en un embace, ¡gracias a Dios!
El baño de arcilla amazónica esencial para  la purificación.
En la tarde, cuando el calor comienza a bajar levemente –recuerden que en promedio el calor es de 40 grados-, el chaman que nos ha venido observando y evaluando –pues la evaluación es continua-, a lo largo del día nos reúne en un patio lleno de frondosos árboles y que sirve de “escuela” chamanica. Es cuando el chaman comienza a explicarnos sobre el Yopo, su origen, su preparación y el propósito que debe tener quien pretenda conocer a fondo esta medicina sagrada ancestral.
Nelson purificando su cuerpo.
Ya en la revisión física que nos hizo al llegar ya había “diagnosticado” quienes estábamos en condiciones de adentrarnos en los sagrados misterios de la medicina amazónica.
Al parecer estos chamanes sienten quienes poseen ascendencia indígena con sólo tocar la mano con sus dedos y en función a esa sangre indígena ellos pueden definitivamente percibir la fortaleza del espíritu de los aspirantes a conocer el sagrado camino del Yopo, que es requisito fundamental para una experiencia espiritual profunda. Así como la limpieza del cuerpo físico juega un papel importante en los preparativos para la Iniciación por lo que nos vimos en la necesidad de depurarnos inicialmente con un barro arcilloso con alta concentración de azufre y otros minerales que se encuentra A LAS ORILLAS DEL RÍO PARGUAZA, lo cual para los miembros de la expedición resultó toda una experiencia, única y que de seguro quisiera muchos repetir algún día.

La "purga"
  Baño en el  río como parte de la limpieza.
Esa tarde el chaman nos dio a probar el llamado Capi, que es una corteza del misma planta maestra de donde se extrae en Colombia el llamado Yagé.
La corteza resultó ser tan amarga como puede uno imaginarse, pero en la medida que la va uno mascando el efecto adormecedor de ese sumo mezclado con la saliva ayuda a olvidar su amargura y se vuelve más aceptable el sabor.
Con la ingesta del sumo de Capi entramos en un relax casi celestial a los veinte minutos aproximadamente, justo entonces cuando ya cada quien se encuentra sumido en su “nota” comienza el chaman los canticos ancestrales con los cuales pareciera que despide los últimos rayos de sol y da la bienvenida al cielo que antecede la noche selvática.
El Capi es una sustancia a la que se le atribuyen virtudes de agudización de la imaginación y de nuestros poderes telepáticos, y que los chamanes indígenas utilizan para conectarse con el Gran Espíritu, para sanar "cuerpos y almas".
El Taita rezando la medicina.
Esos canticos se mezclan con el estado de sublimación en que nos colocó el Capi y de un momento a otro se apartan de tu mente todas aquellas cosas que normalmente ocupan el pensamiento. Ya no me molestaba el calor aunque me daba risa que esa preocupación estaba colgada por allí adentro de mi pues bien sabia que en la noche el calor era mayor, entonces ¿cuál era la preocupación? O como decía Nelson: ¿Qué era eso para un guerrero?
Ya no me mortificaba lo lejano que nos encontrábamos ni que nadie tenía idea de cómo saldríamos de allí, comer no era problema pues con bajar al rio con uno de los indiecitos ya teníamos para pescar todo lo que queríamos, uno dos, tres o más peces. ¿Para qué preocuparse?
Uno a uno, cada pensamiento que aparecía en la pantalla de la mente era de la misma forma “despachado”, incluso llegué a pensar que alguien debía hacer una pastilla de esa corteza y llamarla “antipreocupante” de acción inmediata.
Cuando giré la vista hacia  el árbol de merey bajo del cual se hallaba el chaman preparándose lo observé aspirando “Yopo” desde su dispensador. Este formidable hombre medicina se adentraba primero que nosotros en esa dimensión del universo que está aquí y ahora pero que con nuestros ojos físicos no podemos captar, hace falta activar nuestra pineal, nuestro llamado tercer ojo el mismo que con tanto sacrificio logró abrir Lobsang Rampa alla en el Tíbet, sin embargo, con ese maravillosa preparado llamado Yopo, Dios nos bendice permitiéndonos activar esta parte de nosotros. “El que tenga ojos que vea” y realmente logramos ver…, incluso quienes no pasamos  la prueba inicial  por no ser “puros”.
Nelson al momento de aspirar el Yopo.
El yopo es un árbol de cuyas semillas se prepara un polvo con poderosas propiedades, rico en DMT que es conocido como la molécula espiritual, y que es inhalado por los chamanes con fines mágico-religiosos y curativos. Se sabe que es usado tradicionalmente por los especialistas en medicina, yuwawaruawa y mejeruawa, en las sesiones curativas. En los piaroas, como en otras etnias, el mundo espiritual y el material no están disociados, forman parte de una totalidad.
De acuerdo a la sabiduría de estos pueblos muchas de las enfermedades son causadas por seres maléficos (marimu) y, en especial, awetha o por demiurgos, los cuales enferman al individuo por transgredir alguna norma.
Ya cuando la tarde parecía atrapada entre el cantar de las aves que retornaban a sus nidos y los rezos ancestrales del taita, fuimos llamados uno a uno ante el chaman a recibir nuestra medicina, en esta segunda ceremonia, que sin saberlo sería la Gran Iniciación.
"Sirico" en su iniciación al Yopo.
Nelson, en primer lugar fue llamado y acompañado hasta el altar improvisado del chaman, este temerario hermano siempre ha sido marcado por el signo de la valentía, realmente este amigo no teme a lo desconocido. Recibió las bendiciones del chaman quien de inmediato le entrego el plato mágico y el dispositivo para  que absorbiera de manera simultánea por ambas fosas nasales el polvo celestial.
Supe también que mucha gente utilizaba esta medicina para explorar su interioridad, para detectar a través de las visiones sus traumas y problemas, a manera de un psicoterapeuta vegetal. Al parecer, el Yopo provoca un estado de expansión tal de la conciencia equivalente al autoanálisis. Es una forma de curar la mente y el alma
Seguidamente fue el turno de Yamilis, a quien el taita en la noche anterior había señalado como la “única pura del grupo", pues era descendiente directa de indígenas, de castas sacerdotales. Finalmente llegó mi turno, y no quedándome otra me inyecté un soplo de valor y con la misma, sin dejar que mi mente llegase a bloquearme, “me deje llevar” y confié mi vida a la sabiduría del chaman.
"Sirico" montando su pegaso durante su experiencia mistica.
Él pareció sentir mi discreto culipandeo pues me miró y sonrió luego puso en mis manos el platico de madera contentivo de la porción de Yopo que me correspondía –un poco menos que al resto, imagino que era por no ser yo muy puro-, y en tres jalones logré absolver ese polvo color ceniza.
Marchetti al adentrarse en los secretos de Yopo.
La verdad es que no me golpeo para nada la cabeza como uno supone que podía pasar, pues ya en otras ceremonias he probado el llamado "Rape" y también el "Oz" que no es otra cosa que tabaco en polvo y se suministra vía nasal, pero en ocasiones resulta tan fuerte que hasta llegas a vomitar al recibir la primera descarga.
Volví a mi lugar, pero no pude mantenerme sentado como el resto de mis compañeros de este “camino del Yopo” por lo que rodé la rudimentaria esterilla de paja y me acosté en posición fetal a esperar el efecto de la medicina ancestral.

Es en estos momentos de tu vida justo cuando te encuentras a las puertas de lo desconocido tienes unicamente dos opciones, así como el famoso cuadro de la Gioconda del maestro Leonardo Da Vinci,  la Madre Divina pareciera mostrarte dos caminos distintos: uno ancho y directo y el otro sinuoso e intrincado. A los ocho minutos aproximadamente comenzaron a sentirse las llamadas “pintas” frente a mí y, sin temor alguno, opté por el camino de vivir esa experiencia, total era un regalo de la vida que pocos humanos tienen la oportunidad de experimentar. Ya no había cabida para retroceder.
Al tercer día mascamos el Caapi, planta sagrada amazónica.
"Ciertamente esta Planta Sagrada y en especial el polvo extraído de sus semillas, según los expertos, logra expandir la conciencia incluso más que los poderosos hongos o del mismísimo peyote."
No voy a extenderme en narrar aquí  las impresionantes experiencias que mi espíritu alcanzó fuera de mi cuerpo, pues, desde hace mucho aprendí que todas estos regalos del alma, estas experiencias son muy intimas, sin embargo, puedo comentar que durante el tiempo que duró el efecto del Yopo en mí conciencia expandida, pude visitar mi ciudad natal, Puerto La Cruz, a cientos de kilómetros de distancia. Por un momento me encontré parado en la esquina de mi casa, mirando la escuela que ayudamos a conseguir, luego que reflexioné sobre algunos asuntos que me ligan a ese lugar me trasladé de manera voluntaria y acompañado de “alguien” que parecía ser el taita en forma energética, hasta un lugar que pese a que nunca he visitado reconocí de inmediato, se trataba de un templo donde se realizaban Cadenas de Curación. Donde y quienes estaban allí me lo reservo.
"Por un momento se fundieron mi pasado, mi presente y mi futuro, ante mí" 
(PINCHE LA IMAGEN PARA VERLA MÁS GRANDE)
El Yopo, a diferencia de otras medicinas ancestrales, no genera esa llamada “resaca” que te deja mareado por horas, al contrario el efecto es rápido, placentero, profundamente místico y no es traumático de ninguna forma, es decir no debes pasar por la experiencia de morir para luego poder vivenciar lo que está más allá de lo físico, como he experimentado con el Yage.
Un ritual para convocar las fuerzas invisibles de la naturaleza
El Chaman en los preparativos para oficiar la ceremonia.
Durante la ceremonia el chaman canta textos chamánicos y se acompañan con la maraca y también puede fumar tabaco, con cuyo humo soplan al candidato.
Cuando se trata de ceremonias de curación para poder restituir la salud, es necesario comunicarse con los primeros creadores; para ello el especialista inhala el yopo a fin de llegar a un estado psicoactivo en el cual podrá determinar la causa de la enfermedad y el canto, es la invocación específica que se ha de realizar. Es de hacer notar, que así como estos hombres-medicina curan la enfermedad también la pueden prever y aún ocasionar.
Todos los presentes vivimos procesos similares, aunque cada cual según su nivel de evolución espiritual tuvieron procesos más profundos que otros. Stella se conectaron con indígenas que desde el mundo espiritual le comunicaron cosas, enseñanzas que correspondían a su nivel de acuerdo a su linaje, también hubo comunicación con los elementales de las plantas y de los animales en especial con las aves de la selva amazónica. En resumen al retornar por completo el chaman nos dio un par de horas libres para descansar, cenar algo –pescado por supuesto-, y nos citó a las diez de la noche, junto a la fogata para continuar con el estudio.
Una noche de sabiduría ancestral
La última noche no se nos suministró Yopo, pero si sabiduría Piaroa. Aprendimos de cómo los dioses le enseñaron a los hombres a construir sueños y a trabajar por alcanzarlos, de cómo surgió la Madre Naturaleza, de que el Sol es "el ojo de Dios", de que la selva es como el alma de los hombres, primero el chaman nos narró una larga historia en su lengua natal piaroa, todo enseñado de labios a oídos por su padre, y a su vez el padre de su padre hasta el origen de sus ancestros.
Todos oíamos sin interrumpir alrededor de la fogata que con su luz y su calor nos acompañaba también en profundo silencio. Esa noche todas las estrellas del cielo se mostraron para nosotros, no pude evitar recordar a Sábato y ese primer libro que leí del erudito argentino: Yo y el Universo. Así me sentía, debajo de mí estaba la Pacha Mama, o Erejee, como ellos la llaman en su lengua y sobre nuestras cabezas ese manto infinito de estrellas, Sirico, como ellos la conocen.
Nelson tomando la "bebida energetica" de cazabe con sumo de limón y merey
No tengo suficientes palabras para agradecer la gentileza, la bondad, la atención y el esmero que tanto el taita José Luís Díaz como su familia pusieron durante los días que estuvimos en su hogar. Sin duda que ninguno de los que por la voluntad del destino logramos llegar a ese recóndito lugar del país sabíamos que encontraríamos nuestro tesoro oculto en medio de la selva amazónica.
Puedo resumir que en tan remoto lugar de la geografía de mi bella Venezuela encontré una dimensión desconocida que había morado dentro de mí desde siempre, como dijo  Ginsberg al referirse a  su visión del "Gran ser":  "Me sentí como una serpiente vomitando el universo o un jíbaro con tocado de colmillos que vomitara al comprender el Asesinato del Universo, mi muerte próxima, la muerte próxima de todos. (…) La choza íntegra parecía rayada de presencias espectrales sufriendo transfiguraciones al contacto de una Cosa Única que era nuestro destino y que tarde o temprano habría de matarnos,  un alma perdida en busca de ayuda".  
Secretos de la iniciación…
La bella Sirico al tercer día de su  purificación.
En la transcripción de esta entrevista de Marlene Morales Sueke encontramos parte de esos secretos que debemos aprender quienes anhelamos adentrarnos en el mundo chamanico, la puerta del cosmos que está dentro de nosotros mismos. Aquí la dejamos para nuestros amables lectores.
¿Aprender a estar en casa? Aprender a ser amoroso con quien vive conmigo. Aprender a caminar despacio, Aprender a no desear,  Aprender a no tener pensamientos obsesivos, Aprender a obedecer, Aprender. . . cada uno tenemos algo que aprender, hay que descubrirlo en la metáfora de nuestro cuerpo. Los padres, ni los demás pueden aprender por nosotros cada uno tiene algo que Aprender.
Ayunar o Dietar en el Mundo de nuestra Tradición Espiritual Indígena tiene una gran trascendencia para nuestro Camino Espiritual.
Nuestro cuerpo nos habla cada día, nos dice qué nos hace daño, escuchar la metáfora de nuestro cuerpo es vital en este Camino. El dulce, por ejemplo, no es para comerlo nos dice la Tradición Piaroa, y nuestro cuerpo se engorda o enferma cuando lo consumimos. Es de las primeras cosas que nuestros doctores nos mandan a eliminar.
Tener un corazón bondadoso, ser realmente amoroso con nuestras actitudes y Palabras, en nuestra conducta, ser espacio de PAZ es lo que se quiere. Estar alerta cada uno de si mismo de nuestras incoherencias y no de las incoherencias del que me acompaña.  Consumir dulce y no ser dulce es incoherente he pensado yo. Necesitamos ser como las abejas, lo que consumimos nosotros volverlo dulce miel de Vida, Miel Rezada, tal como realmente sucede en nuestro cuerpo, que es un gran panal, que casi todo lo que consumimos dulce o no lo volvemos Glucosa. Pero yo no digo esto para que alguien deje el dulce, sino para reflexionar.
"Sirico" ayudando en el fogon de la cocina.
Hacer de la comida y de la preparación del alimento no algo rápido, para saciar el hambre,  sino parte de nuestro Arte de Vivir, un estudio permanente, un momento para compartir con el que esta en la casa, un modo de meditar, parte de nuestro proceso de conciencia humana, de nuestra conciencia de interdependencia, de la multiplicidad de relaciones en las que vivimos con todos los Seres, un modo de ser Creativos, de trabajar también nuestro lado femenino. Muchos de nosotros son maestros o lo están siendo en esto.
Cuando alguien nos invita a comer, cuando mi abuela y mi madre, y ellos, cocinan para mí siempre lo he sentido como un Momento de Amor para mí. Se trata de Aprender a Dar, a ser Solidarios, a Compartir. Aprender a ser Recíprocos. Y serlo también con nuestra Madre Tierra. Alabar, nombrar a nuestro Creador amorosamente. Alimentarnos y Alimentar nuestro Espíritu.  La Reciprocidad siempre es Bondadosa y sino no es Reciprocidad:

Sabiduría del Anciano Piaroa Gran Chaman José Antonio Bolivar  y del  Venerable Anciano Maestro y Custodio Domingo Díaz Porta,
Ante la presencia del Fundador AUM y MAIS Venerable Anciano Maestro y Custodio Domingo Dias Porta, Anciano Piaroa Gran Chaman Jose Antonio Bolivar del Amazonas Venezolano, y numeroso público,
“Siendo el Objetivo de nuestra organización reunir las voluntades espirituales al servicio de la nueva Humanidad, crear una plataforma de base para el nacimiento de una nueva cultura sobre la base de una ética de dimensiones universales, donde el Espíritu tome su puesto que le corresponde en la vida de los humanos. Nos alegra la presencia de todos estos Maestros juntos con nosotros aquí”.  
“En esta Misión de llevar el Mensaje de la Era de Acuarius le damos énfasis a los valores culturales y espirituales de América, Amerikua, nombre original maya, porque será el centro de la nueva civilización que ya está en sus comienzos.
Entonces estamos tratando dar a conocer nuestros valores humanos sobre todo de las culturas autóctonas que han tenido esa estrategia de defensa cultural protegiendo la riqueza más hermosa y noble que son las Tradiciones, el Arte de Vivir, toda Tradición Sagrada lleva al Arte de Vivir que es el Fundamento de toda Felicidad.
Por eso hemos ido a los pueblos autóctonos a través de toda la América para darle la Palabra otra vez y a sus Guías Espirituales que guardaron silencio por 500 años, para proteger esta Herencia Sagrada.
Ahora que hay esta inquietud, esta búsqueda mundial de la razón de vivir, de darle sentido a la vida, ha llegado el momento de que se recupere la Palabra y que otra vez el Verbo creador de Cultura de toda la América tome la palestra y lleve el Mensaje de esta nueva era que es el Mensaje de todos los tiempos para la exaltación del ser humano, de la conciencia humana, y para una convivencia que sea en solidaridad con la Naturaleza, como nos dan el ejemplo los pueblos del Amazonas y los Andes.
Podemos vivir de y con la Naturaleza y no contra ella, con todo el respeto a este Jardín de la Creación, a esta Herencia que nos ha dado el Dador de la Vida, la Fuente Única y Manantial de todo cuanto existe. Esa actitud de respeto a la Creación, a la Naturaleza, a todo cuanto Existe, es uno de los valores morales de nuestros pueblos indígenas.
Marchetti conectado con las Dimensiones Superiores del cosmos.
Nuestro Maestro Chaman Bolívar es uno de los representantes de estas culturas Tradicionales que han sabido vivir en el Amazonas. Es un Mensaje viviente que tiene el Don de la Sanación, de Limpiar, de Purificar, algo tan importante para la humanidad de hoy.
Ahora es urgente que todos volvamos nuestras miradas hacia una vida en armonía con la Naturaleza, porque los cambios que vienen van a empujar en esa dirección a rescatar el equilibrio ecológico, a aprender a vivir con los nuevos climas que vienen, con las nuevas formas de vida, tenemos que readaptarnos, Y ellos que siempre han vivido adaptados a la Naturaleza nos pueden enseñar esas formas de supervivencia, de armonia y respeto a todo cuanto Existe.
Es grato para nosotros presentarle a Uds. a nuestro amigo el Chaman Bolívar. El no habla español sino uno de los idiomas venezolanos, uno de nuestros verdaderos idiomas, el idioma sagrado del Amazonas.
Enseñanzas del Anciano Piaroa Chaman Bolívar
“El día que recuperemos nuestros idiomas ya nos podremos entender bien, por nuestra sangre corre el código genético de nuestras culturas, hay que despertarlo otra vez, el indio que mora en nuestros corazones, el que sabe vivir en Paz y en Armonía sin convertir la tecnología en elementos destructivos.”  
“Todos tenemos profesiones, por qué no sacamos también una Profesión verdadera y real en la Espiritualidad”.  
“Donde yo vivo, donde yo nací, en mi comunidad, donde están mis nietos, hay Amor, Armonía, donde hay Paz, donde hay Familia y Mundo Espiritual, donde hay consumo natural. Bienvenidos a mi comunidad”.  
“Los conocimientos vienen del Cielo, los conocimientos del Mundo real, del Mundo Espiritual vienen del Cielo hacia adentro.”  
“Por que los hombres están destruyendo mi Madre en la Tierra?”  
“El Maíz es la vida de nosotros. . . El dulce nos contamina. . . Sentimos dolores en la barriga, Yo soy Curandero. Antes de comer lechoza, cambur, algo, yo le rezo, para alimentar a mi gente, por eso mi gente está sana, porque sin rezo como se va a alimentar a mis niños?”  
“Mi organización no es para pelear. Mi organización es para ayudar a la gente.”  
“Lo que creo DIOS, lo estamos destruyendo, ¿por qué no podemos respetar?”  
“En mi Mundo, a mi me enseñaron para no envidiar a la gente, a mi me enseñaron a recibir el Amor en las otras personas. El que me dio todo el Amor es DIOS, sin DIOS yo no viviría nada.”  
“La DIOSA Chejeru es quien trae la Medicina.”  
Palabras de Angel Riera
“El Maestro Jesús no dijo: ¿Dios porque me has abandonado? El no dijo eso, El dijo por qué me has glorificado? Eso dio un giro total y cambio el futuro del Cristianismo, (con la primera concepción) se exaltó la debilidad humana, y la duda, como si el Maestro Jesús hubiera dicho eso. El no dijo eso. El fue el Gran Chaman de la historia. El dijo por qué me has glorificado? demostró y trascendió la muerte.”  
“Para ser un Chaman, un Curandero no puede tocar dulce, no puede comer sal, no puede comer caliente, no puede acercar donde está el fuego, no puede regañar a su familia, no puede envidiar a la otra gente.  Si la otra gente nos regaña bienvenido. Se aprende desde pequeño. Desde los 8 a 16 años. Otros aprenden después. Para ser Chaman hay que pasar muchas Pruebas, para aprender el Mundo espiritual. Cuando se pasa las hormigas es para ver lejos. Los gusanos con ese dolor ellos sentían el cuerpo de la Madre en la Tierra. Mi Diosa lo que quiere es amargo, Ella les entrega las Medicinas. Para ser Curandero hay que pasar pruebas. Sufrir. Pasar las Pruebas. Para conocer el Mundo real, el Mundo Espiritual, es muy duro, tiene que pasar las Pruebas. La Prueba de la puya de Raya, es para botar el dulce, las puyas de Raya en la lengua, y la sangre que sale tú se lo ofreces a tu Madre en la Tierra, y tu Madre en la Tierra te da las Medicinas.

Agradecimientos...
Quiero finalmente agradecer a los pocos amigos que me apoyaron a cristalizar este primer encuentro con nuestros ancestros PIAROAS, tanto a quienes me respaldaron financieramente como a los que nos donaron ropa y alimentos para los hermanos del Amazonas.

Doy gracias en primer lugar a mi querido amigo de mil batallas, el joven empresario Jesús Díaz, Presidente de Operadora Puerto La Cruz,  por su invalorable aporte económico, debido al cual tomé la decisión de unirme al grupo de la expedición. También me tendieron la mano mi coreligionario Miguel Pulgar -aunque sé que pudo ayudarme un poco más, pero, ¿qué es eso para un guerrero?-, gracias a él y a la hermosa Ingrid por sus buenos deseos. A mi hermano espiritual, el profesor Zaphil, desde donde se encuentre, por ese espontaneo donativo que dejó en mi cuenta de ahorros -¡teniendo que hacer una cola enorme!-, por lo cual se me hizo mucho más fácil el retorno; y de igual forma agradecido estoy a los consocios Freddy Barrios, Francisco Poyer y Arelys, todos miembros de la Honorable Sociedad Bolivariana de Venezuela, el primero del capitulo  Amazonas -por auxiliarme en el terminal de pasajeros de Puerto Ayacucho-, y el resto desde Caracas por su diligencias que me ayudaron a retornar felizmente a mi hogar. Gracias a todos y para ellos mis más sinceras oraciones.

5 comentarios:

Carmen dijo...

Que experiencia tan hermosa! Gusto en saludarlos...Nelson, Marchetti abrazos con mucho cariño

Anónimo dijo...

un grupo de aventureros, enamorados de su país y su gente, dejan temporalmente sus actividades cotidianas para recorrer mas de 973 km realizan un singular recorrido porla selva del amazona venezolano en la búsqueda de conocimiento ancestral magico de nuestros aborigenes.La expedición está conformada por un grupo de investigadores enamorados del país y un versátil equipo de producción, que se encarga de registrar sus acciones y los escenarios más destacados de la región Durante cada uno de los dias que dura la travesía, los expedicionarios recorren un territorio de mágicos paisajes y comparten aventuras con personajes de la región, orgullosos de su tierra, y con aquellos que ven en la cultura ancestraly constumbres de nuestros indigenas una oportunidad para destacar sus constumbres su conocimientos En esta travesía los viajeros afrontan una gran cantidad de situaciones difíciles, como las largas jornadas de viaje entre un destino y otro, las inclemencias del tiempo, la falta de en Este viernes parte expedición de El Blog de Marchetti al Amazonas

Richard guerrero dijo...

Richard guerrero dijo
inquietos viajeros en busca de lo desconocido,un dia decidieron que desde ese momento sus vidas serian libres sin ataduras semihundido en la inmensidad de la selva amazonica entre la jungla y el cielo.sin pasajeros sin brujula con recursos escasos empujados por el viento con tumbos su acidentada travesia serian la proyeccion vivida real y conmovedora del drama íntimo de su azarosa existencia, la travesia como remedio como una medicina espiritual contra enfermedades y no solo las fisicas si no tambien las del alma la de la psique el viaje sanador pues alivia el cuerpo y el alma,y no solo eso puede inyectar energia creadora al viajero,puede ser una experiencia tan intensa que esta tenga la urgencia de decir algo al regreso de su viaje. como no los relatan este audaz aventurero Franqulin marchetti.

Anónimo dijo...

Excelente narrativa marchetti! Saludos Bernadette

Anónimo dijo...

Hola!!!! Como puedo contactar al Chaman??? lo Necesito!!!!!! Creo que perdi mi alma y NECESITO recuperarla ANTES de que sea demasiado tarde! En mi caso, fue por uso indiscriminado de sicotrópicos de parte de mi siquiatra, quien por un simple y sencillo toc casi me mata!!! Necesito AYUDA urgente!!!

brandtmary@hotmail.com

Mariana Brandt